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Philip Morris International (PMI) apoya programas de donaciones benéficas para mejorar las condiciones de vida en los lugares donde nuestros trabajadores viven y trabajan, y en las comunidades agrícolas donde obtenemos nuestro tabaco.
Hemos identificado cinco áreas de donación en las que nos concentramos: pobreza extrema y hambre, educación, condiciones de vida rural, violencia doméstica y ayuda en caso de desastre. Estas áreas se corresponden con muchos de los objetivos de desarrollo de las Naciones Unidas para este milenio y hemos decidido centrarnos en ellas porque son las cuestiones más críticas que afectan a los países en los que operamos.
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Descubra una selección de algunos de nuestros programas en todo el mundo.
Una cultura de donaciones
Hace más de 40 años, mucho antes de que la responsabilidad social corporativa se hiciera popular, nuestros predecesores en Philip Morris Companies ya donaban dinero a causas que significaban mucho para ellos. Hemos donado cientos de millones de dólares a las artes e incluso un espacio para albergar el Whitney Museum en nuestras oficinas centrales de Nueva York, convirtiéndonos en la primera empresa de la historia que cuenta con un museo en sus instalaciones. A medida que nuestra empresa comenzó a expandirse internacionalmente, nuestras donaciones también se volvieron cada vez más globales. También fuimos al frente en la lucha contra la violencia doméstica cuando organizamos la primera conferencia empresarial de los EE. UU. sobre el abuso doméstico en 1996.
PMI ha continuado manteniendo esta dedicación a la filantropía desde que se convirtió en una entidad independiente en 2008. Hemos creado un departamento dedicado exclusivamente a las contribuciones y seleccionado áreas clave que, desde nuestro punto de vista, representan las necesidades más urgentes de la gente en todo el mundo. Por supuesto que también tenemos detractores. No podemos hacer mucho acerca de aquellos que nos acusan de intercambiar filantropía por buena voluntad. Todo lo que podemos hacer es seguir trabajando para mejorar la vida de la gente, confiando en que nuestras acciones y nuestra historia hablan por sí solas.
Actualmente, PMI proporciona más de $30 millones al año para respaldar causas de caridad alrededor del mundo. En 2011 colaboramos con 274 proyectos de caridad a lo largo de 58 países. En total, más de 3,5 millones de personas se vieron afectadas a nivel mundial por las donaciones de PMI, como por ejemplo: alimentos y asistencia médica a casi 1.100.000 personas; programas educativos para aproximadamente 200.000 alumnos y docentes; segunda titulación, nuevas oportunidades laborales y de microemprendimientos creadas para casi 145.000 personas; apoyo a más de 200.000 personas con discapacidades; asesoría y refugio para alrededor de 26.000 víctimas de violencia doméstica; 22 millones de árboles plantados y apoyo proporcionado a más de 700.000 personas a través de nuestro programa de forestación y vida rural; agua limpia y sanidad a más de 300.000 personas, y nuevas casas, refugios y centros comunitarios proporcionados a más de 850.000 personas.
Nos involucramos sobre el terreno
Seleccionamos y gestionamos los programas nosotros mismos, trabajando directamente con las ONG locales. El proceso comienza con las recomendaciones de nuestros empleados, que para nosotros son los que están mejor posicionados para detectar las necesidades de sus comunidades. Seguramente sería mucho más fácil hacer un cheque y dejar que una organización benéfica internacional se ocupara de los detalles. Pero nosotros preferimos saber a dónde va nuestro dinero, y ver los resultados sobre el terreno.
Esta participación directa tiene otros beneficios. Esperamos que las ONG con las que trabajamos cumplan con estrictas normas internacionales para solicitar ayudas y evaluar proyectos, incrementando así su capacidad de obtener fondos de otras fuentes internacionales. Además, nuestros empleados a menudo se ofrecen como voluntarios para los proyectos y contribuyen con la mejora del estado de las comunidades.
Nuestra participación directa en todos los proyectos que financiamos hace que nos sintamos especialmente satisfechos cuando recibimos una respuesta positiva por parte de los beneficiarios, como por ejemplo Marina Firsova, directora de un centro educativo en Moscú que participó en uno de los programas de capacitación de PMI para profesores. "Es muy estimulante que haya gente en nuestra comunidad empresarial que comprende su responsabilidad sobre el futuro de este país", afirma.
¿Cómo funciona?
Gestionamos nuestras campañas filantrópicas como una empresa: práctica y eficazmente. Tenemos un departamento interno que se dedica únicamente a gestionar nuestras donaciones benéficas. Cada año establecemos un presupuesto general, que luego se asigna a determinados países del mundo según nuestras áreas clave de donación y las solicitudes de nuestras organizaciones en cada país. Las fundaciones locales y las organizaciones sin fines de lucro solicitan financiación a través de nuestros equipos en cada país.
Supervisamos todos los proyectos y medimos sus resultados. La ventaja de ser una empresa global es que podemos aplicar las lecciones que aprendemos en un país en otros. Por ejemplo, cuando los miembros de nuestro departamento de contribuciones descubrieron un método orgánico para incrementar el rendimiento de las plantaciones de arroz en una visita a Indonesia, lo compartieron con nuestros socios en Filipinas y así ellos también pudieron adoptarlo.
Como parte de nuestro formulario para solicitar ayudas, cada solicitante debe incluir un desglose detallado del presupuesto del proyecto. Queremos conocer los fundamentos de cada proyecto y a cuánta gente beneficiará. También exigimos un plan de sostenibilidad, para asegurarnos de que el proyecto seguirá adelante una vez que haya finalizado nuestro programa de financiación.