Otros productos de tabaco

En todo el mundo se venden y consumen productos de tabaco, incluyendo el tabaco de liar y tabaco para entubar, que se utilizan como sustitutivos de los cigarrillos convencionales. Y aunque algunos consumidores eligen estos productos por diferentes costumbres y tradiciones, la decisión generalmente está determinada por el precio.

Estos son algunos ejemplos de otros tipos de productos de tabaco que se venden actualmente en todo el mundo:

  • El tabaco de liar son cigarrillos liados a mano que se hacen con papel de fumar y tabaco de hebras sueltas o de hebras finas. El consumidor coloca el tabaco en el papel de fumar y lia o enrolla el cigarrillo a mano o con un dispositivo para tal fin. Se pueden utilizar filtros pero generalmente se fuman sin filtro. El tamaño, la forma y el sabor pueden variar considerablemente dependiendo del tabaco que se utilice y la forma en la que la persona lie o enrolle el cigarrillo.
  • Existe otra variante de tabaco para entubar que también se hacen con tabaco en hebras pero que vienen con tubos prefabricados y un dispositivo que permite al consumidor armar el cigarrillo presionando el tabaco en los tubos. El producto final es muy similar a un cigarrillo hecho a máquina.
  • Los puritos están hechos íntegramente con tabaco o con una cubierta exterior de hoja de tabaco. Un purito es un puro corto y delgado. Al igual que los cigarrillos, los puritos generalmente son hechos a máquina y se compran en cajetillas.

Las políticas impositivas destinadas a reducir el consumo de cigarrillos han producido grandes diferencias de precios entre los cigarrillos convencionales y otros productos de tabaco. Estas diferencias de precio han minado los objetivos de salud pública de los gobiernos, dándoles a los consumidores alternativas más económicas que los cigarrillos convencionales. Esto ha sido muy evidente en la UE, donde muchos países aplican impuestos significativamente más bajos al tabaco de liar o enrollar y al tabaco para entubar que a los cigarrillos convencionales.

En 2007, la Comisión Europea reconoció el problema, declarando que muchos países de la UE han "hecho hincapié en que las ventas, y consecuentemente el consumo, de cigarrillos de liar o enrollar ha aumentado drásticamente, especialmente entre los jóvenes".[1]

Más allá de las diferencias impositivas, estos productos generalmente no están sujetos a las regulaciones que se aplican a los cigarrillos industriales, a pesar de que presentan los mismos riesgos para la salud de los consumidores. En muchos países, los cigarrillos de liar o de enrollar ni siquiera tienen advertencias sanitarias y no están sujetos a las regulaciones con respecto a los componentes del humo y los ingredientes. El trato dispar de las categorías de productos implica anomalías evidentes. En Bélgica, por ejemplo, donde los cigarrillos de liar o de enrollar representan más de la mitad del mercado del tabaco, sólo los cigarrillos industriales deben llevar advertencias sanitarias gráficas.

Al igual que muchas autoridades sanitarias, creemos que todos los productos de tabaco, incluido el tabaco de liar o enrollar, el tabaco para entubar y los puritos, deben estar sujetos a las mismas regulaciones y cargas impositivas que los cigarrillos convencionales. Tratar estos productos de manera desigual muestra una política imperfecta, tanto para los objetivos de salud pública como para las rentas públicas.

[1] Comisión Europea, Segundo informe sobre la aplicación de la directiva de productos del tabaco (Noviembre 2007).

Set cookie preferences