cc2=true;cc3=true;cc8=true;cc10=true;cc9=true;cc11=true;cc12=true;cc13=false;cc14=false;cc15=true;
La regulación de productos, como por ejemplo la obligación de realizar pruebas y/o de informar el contenido y las emisiones de los productos de tabaco, es un aspecto relativamente novedoso de la regulación del tabaco. Es probable que esto cambie. En los artículos 9 y 10 del Convenio Marco para el Control del Tabaco (FCTC) de la Organización Mundial de la Salud, se alienta a las partes firmantes del Convenio a adoptar medidas para implementar, respectivamente, la prueba/medición de productos de tabaco y la publicación de sus emisiones y contenidos.
Mientras que la regulación de productos aún se encuentra en fase inicial, puede que muchos consumidores adultos estén familiarizados con algunos aspectos de los productos de tabaco que ya están regulados en muchos países. Estos incluyen:
- la medición y publicación de los niveles de alquitrán, nicotina y/o monóxido de carbono en el humo del tabaco (la mayoría de los países);
- la publicación de los niveles límite de alquitrán, nicotina y/o monóxido de carbono en el humo del tabaco (los estados miembros de la Unión Europea y otros 50 países aproximadamente);
- la medición y comunicación al gobierno de ciertas emisiones del humo (sustancias químicas) asociadas a enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco (Canadá, Brasil, Venezuela, Taiwán y Corea);
- la limitación de los ingredientes permitidos en el tabaco y/u otros componentes de los cigarrillos u otros productos de tabaco (Francia, el Reino Unido y Alemania); y
- el establecimiento de normas para reducir la propensión a la ignición de los cigarrillos (Canadá).
Uno de los mayores desafíos para los reguladores al establecer regulaciones de producto es la falta de normas científicas y métodos de prueba comúnmente aceptados. Por ejemplo, existen diferentes opiniones acerca de los métodos de prueba apropiados para medir el humo del tabaco. En 2007, el Grupo de Trabajo sobre regulación de productos de la Conferencia de las Partes del FCTC concluyó que podría llevar varios años desarrollar métodos analíticos para medir muchas de las sustancias químicas del humo que han sido asociados a las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.
Los grupos de salud pública, incluidos el Grupo Asesor Científico de la OMS (TobReg), la Red de Laboratorios del Tabaco (TobLabNet), científicos de la industria tabacalera (incluidos los nuestros), y científicos independientes están realizando estudios sobre estas importantes cuestiones.
Nuestro punto de vista
Nuestra visión de la regulación basada en la reducción del daño siempre ha incluido la regulación de productos como un componente fundamental. La regulación de los contenidos y emisiones de los cigarrillos convencionales y otros productos del tabaco, como la picadura de tabaco, es un paso importante de cara al entendimiento de los productos de tabaco en general y, sobre todo, de cara a la regulación de los productos de tabaco de riesgo reducido siempre ha incluido la regulación de productos como un componente fundamental. La regulación de los contenidos y emisiones de los cigarrillos convencionales y otros productos del tabaco, como la picadura de tabaco, es un paso importante de cara al entendimiento de los productos de tabaco en general y, sobre todo, de cara a la regulación de los productos de tabaco de riesgo reducidoingredientes, emisiones de humo, contenido de la hoja de tabaco, elementos de los materiales de empaquetado, diseño de productos y otros aspectos de los productos de tabaco. Estamos de acuerdo con el Grupo de Trabajo de la Conferencia de las Partes y otros actores sobre la importancia de resolver las lagunas en las normas y los métodos científicos. También creemos que sería prematuro imponer normas de desempeño sin una comprensión adecuada de los posibles efectos sobre la salud pública y otras consecuencias adversas.
Mientras pensamos que, en este momento, hay poco que se pueda hacer para reducir significativamente el riesgo de los cigarrillos convencionales actuales. No nos oponemos a modificaciones de los productos convencionales, siempre y cuando sean viables y no provoquen que los productos sean inaceptables para los consumidores adultos, y haya una justificación racional para dicha modificación. Por ejemplo, nos hemos esforzado para reducir las nitrosaminas específicas del tabaco (TSNA) en el tabaco Virginia educando a los cultivadores de tabaco de todo el mundo sobre formas alternativas de curar el tabaco. Como resultado, los niveles de TSNA del tabaco Virginia han disminuido significativamente. Si bien estas reducciones no disminuyen, desde nuestro punto de vista, el riesgo de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, seguiremos trabajando para reducir los niveles de TSNA donde sea posible.
Un factor importante que podría llevar a la resolución de las lagunas de conocimiento y el impacto de la regulación es el trabajo conjunto entre los reguladores y las compañías de tabaco Involucrar a las compañías de tabaco es especialmente importante para la regulación de productos, ya que nuestro conocimiento técnico puede servir de guía. Por ejemplo, Philip Morris International utiliza métodos analíticos para medir y evaluar las emisiones de los productos de tabaco que pueden ayudar a los reguladores a desarrollar normas regulatorias.