El consumo de cigarrillos y el embarazo

Las mujeres embarazadas no deben fumar. Según el Jefe del Servicio Federal de Sanidad (Surgeon General) External reference de los EE. UU., las mujeres que fuman antes o durante el embarazo:

  • son más propensas a sufrir partos prematuros, complicaciones durante el embarazo y partos en que el bebé nace muerto;
  • tienen bebés con un peso medio al nacer inferior al de los bebés de mujeres no fumadoras;
  • incrementan el riesgo de que sus bebés sufran el síndrome infantil de muerte súbita; y
  • tienen mayores posibilidades de ocasionar que sus bebés padezcan un desarrollo pulmonar insuficiente.

En su sitio web, el Ministerio de Salud de Canadá External reference declara, "Se ha demostrado que el fumar durante el embarazo incrementa los riesgos de complicaciones durante el embarazo y provoca serias consecuencias adversas en el feto, incluyendo bajo peso al nacer, partos en que el bebé nace muerto, abortos espontáneos, crecimiento anormal del feto, partos prematuros, desprendimiento prematuro de la placenta y síndrome infantil de muerte súbita".

Si está embarazada o piensa que puede estarlo, no fume. Debe pedir ayuda a su médico para dejar de fumar durante el embarazo.

Si está embarazada, también es importante que tenga en cuenta que las autoridades sanitarias han llegado a la conclusión de que el humo ambiental del tabaco puede incrementar el riesgo de dar a luz un bebé de bajo peso al nacer.

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