El consumo de cigarrillos y la salud
Los productos de tabaco, incluidos los cigarrillos, son peligrosos y adictivos. Existen abrumadoras evidencias médicas y científicas que demuestran que el consumo de cigarrillos ocasiona cáncer de pulmón, enfermedades cardíacas, enfisema y otras enfermedades graves.
Adicción
Todos los productos de tabaco son adictivos. Dejar de fumar puede ser muy difícil, pero ello no debe impedir que los fumadores que desean dejar de fumar intenten hacerlo.
Humo de tabaco de segunda mano
Los funcionarios de salud pública han llegado a la conclusión de que el humo de tabaco de segunda mano proveniente de los cigarrillos provoca enfermedades, como cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas, entre otras. Creemos que las conclusiones de los funcionarios de salud pública sobre el humo de tabaco de segunda mano son suficientes para respaldar las restricciones al consumo de cigarrillos en lugares públicos.
Regulación efectiva
En Philip Morris International (PMI) apoyamos una regulación integral de los productos de tabaco basada en el principio de la reducción del daño.
Para ser efectivas, las políticas regulatorias del tabaco deben basarse en evidencia, aplicarse a todos los productos de tabaco, y deben tener en cuenta la opinión de todas las partes interesadas legítimas, incluidas las autoridades sanitarias, las autoridades financieras gubernamentales, los fabricantes de productos de tabaco y otros miembros de la cadena de suministro de tabaco. Las políticas regulatorias deben considerar la posibilidad de que sus medidas provoquen consecuencias adversas que vayan en contra de los objetivos de salud pública, como por ejemplo, incrementar la demanda de cigarrillos ilegales. Si bien apoyamos una regulación comprehensiva y efectiva del tabaco, no estamos de acuerdo con aquellas regulaciones que impiden a los adultos comprar y consumir productos de tabaco, o que interponen impedimentos innecesarios para la operación del mercado legítimo del tabaco. En este sentido, nos oponemos a ciertas medidas tales como el uso de empaques genéricos, las prohibiciones de exhibición de productos en los puntos de venta, la prohibición total de la comunicación con los consumidores adultos y del uso de todos los ingredientes de los productos de tabaco.